Introducción. La respuesta educativa al alumnado de origen migrante requiere medidas que atiendan no solo al aprendizaje de la lengua de escolarización, sino también a los procesos de acogida, inclusión y convivencia en el centro. En Andalucía, las Aulas Temporales de Adaptación Lingüística (ATAL) constituyen un recurso específico orientado a favorecer la incorporación del alumnado inmigrante mediante el desarrollo de la competencia comunicativa en español y el acompañamiento a su integración escolar. Así, la educación intercultural exige propuestas pedagógicas que superen el tratamiento superficial de la diversidad cultural y generen experiencias reales de participación, diálogo y convivencia. En este marco se desarrolló Descubriendo Marruecos, un proyecto multidisciplinar con una gamificación y juego serio implementado en un centro educativo con alumnado de segundo y tercer ciclo de Educación Primaria. La propuesta se articuló en torno a una secuencia didáctica en dos fases: una primera aproximación mediante un recurso interactivo en Genially y una segunda fase basada en un juego serio orientado a reforzar el aprendizaje, la implicación del alumnado, la interacción cooperativa y la interdependencia positiva. El proyecto culminó en una jornada lúdica de convivencia con talleres y actividades centradas en distintos elementos culturales marroquíes. La experiencia partió de la consideración de la interculturalidad como práctica escolar compartida y no como simple transmisión de contenidos sobre un país o países.
Objetivos. Esta comunicación persigue tres objetivos principales: describir el diseño de la experiencia gamificada Descubriendo Marruecos; analizar su potencial para fomentar actitudes de respeto, curiosidad y apertura hacia la diversidad cultural y examinar la valoración realizada por alumnado, familias y agentes de la comunidad educativa implicados en el desarrollo del proyecto.
Metodología. Se llevó a cabo un estudio descriptivo de enfoque cualitativo centrado en una experiencia de innovación educativa. La intervención se aplicó con alumnado de segundo y tercer ciclo de Educación Primaria y combinó distintos procedimientos de recogida de información: grupos focales con el alumnado, observación participante, conversaciones informales de seguimiento con familias y recogida de impresiones por parte del profesorado y del equipo directivo. Asimismo, se consideró la jornada final de convivencia como un espacio relevante para analizar la transferencia de lo trabajado durante el proyecto al conjunto de la vida escolar. El análisis se orientó a identificar percepciones sobre motivación, participación, aprendizaje cultural e impacto en la convivencia y experiencia.
Resultados y discusión. Los datos recogidos apuntan a una valoración global positiva de la experiencia. El alumnado destacó el carácter dinámico y motivador de la gamificación, del juego y de las actividades debido a la posibilidad de conocer o compartir aspectos de Marruecos desde formatos más participativos y lúdicos que los habituales. También se observaron manifestaciones de interés, cooperación y mayor disposición al intercambio cultural. Las familias valoraron favorablemente el proyecto por su capacidad para suscitar conversaciones en casa sobre diversidad, respeto y conocimiento de otras realidades culturales. Por su parte, el profesorado y el equipo directivo subrayaron la alta implicación del alumnado, la visibilidad otorgada a la interculturalidad en el centro y el valor de la propuesta para conectar aprendizaje, convivencia y participación comunitaria. En conjunto, los resultados sugieren que la secuencia recurso interactivo-juego serio-jornada de convivencia favoreció una aproximación más significativa a la interculturalidad y contribuyó a generar un clima escolar más abierto e integrador.
Conclusiones. La experiencia analizada muestra que la gamificación puede constituir una vía pertinente para trabajar la interculturalidad en Educación Primaria desde enfoques activos y participativos. Su valor no radica únicamente en incrementar la motivación, sino en transformar el contenido cultural en experiencia compartida, diálogo y convivencia. Se concluye que propuestas de este tipo pueden reforzar la cohesión escolar y promover formas más inclusivas de relación con la diversidad cultural.